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Hierbas medicinales alternativa para el cuidado de la salud

Cuando el medicamento no es efectivo para eliminar los malestares, hay gente que recurre a las plantas medicinales como el último de los remedios; quienes se dedican a la venta de estos productos sostienen que se puede eliminar desde un dolor de estómago o el típico malestar de cabeza, hasta complicaciones más severas como padecimientos de riñón, colon y gastritis.

Rosa Cruz es una mujer tarahumara que tiene cinco años ubicada fuera de Catedral, vendiendo laurel, lechuguilla y otras hierbas, comenta que la gente le tiene mucha fe a estos remedios y con frecuencia acuden a comprarle.

Indica que el laurel y el yerbanís son las hierbas que tienen más demanda porque la gente las consume como té, además que han visto sus beneficios como en el caso del laurel, que es un diurético y eliminador de gases.

En referencia a los beneficios del yerbanís, Rosa afirma que el sabor es agradable, además que el costo es accesible porque una bolsa cuesta 15 pesos. Otras de las plantas que vende son el zorrillo, la lechuguilla y la raíz de junco.

Explica el beneficio que cada planta ofrece, así como el procedimiento para la preparación, cabe destacar que los precios de las hierbas van desde los 15 hasta 50 pesos, que son cantidades mayores.

Rosa Cruz dijo que las plantas las trae un familiar de la Sierra, se las envía en camión y por mes ella se encarga de limpiarlas y colocarlas en las bolsas para que estén listas para su comercialización.

Las ventas son favorables porque tiene a sus clientes constantes. Asimismo, sus hijos y esposo acuden a los domicilios para obtener un ingreso adicional.

En la experiencia de Rosa como vendedora de hierbas medicinales, indica que las personas conocen los beneficios de las plantas y otras le preguntan los procedimientos y los usos.

Expresó que en ocasiones hay personas que no se curan con los medicamentos y escuchan de otras personas que están consumiendo agua de uso o té y es entonces cuando acuden con ella para solicitarle alguna hierba en particular.

Cabe destacar que una de las hierbas más costosas es la raíz del junco, que cura malestares de circulación en la sangre, dolores abdominales, gastritis, entre otros que son comunes en la actualidad.

Rosa señaló que las personas que compran hierbas medicinales tienen mucha fe en la curación de las enfermedades, por eso las consumen, e incluso ha escuchado comentarios de sus clientes de que los medicamentos no les hacen el mismo efecto que la herbolaria.

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150 cosas que hacer en el DF antes de morir

1. Por lo menos una vez en tu vida TIENES que ir a las luchas ya sea en la Arena Coliseo o en Catedral de la lucha libre: la Aaarena Méeexico.
2. Darte una vuelta por Tepito, igual no compras nada, ajá, pero ya lo viviste.
3. Bailar danzón con un señor/señora en la Ciudadela.
4. Entrar al Palacio de Correos, uno de los más bonitos de todo México.
5. Echarte una chela en el Mesón del buen tunar de Coyoacán, sí aunque ya no estés en la prepa.
6. Tomarte un mezcal en la Botica, La Clandestina o algún lugar de la Condesa.
7. Ir al Estadio de CU y corear un “goya” o chiflar para callarlo, seas del América, Cruz Azul, el Poli u otro equipo rival.
8. Asistir a un Clásico América-Guadalajara, aunque no le vayas a ninguno.
9. Ir a la Basílica de Guadalupe, si tienes harta fe préndele una veladora a la “Morenita”.
10. Presenciar un concierto en el Zócalo, aunque sea de Maná.
11. Subirte a un taxi y que el taxista te cuente historias interminables, en un tráfico interminable.
12. Conocer por lo menos, por lo menos 10 museos.
13. Echar pasión en la Alameda.
14. Ir a una apertura de una “expo” de un artista emegente, indie y chacalearte unos vinitos. Ah y apreciar su arte.
15. Que te pare un poli por meterte al carril del metrobús “sin querer”.
16. Subir al Castillo de Chapultepec y taratear “Toque de Bandera”: ‘Se levanta en el mástil mi bandeeeraaa’.
17. Comer taquitos de canasta aderezados con humo de micro.
18. Subirte al Ángel de la Independencia un domingo. (Que en realidad no es un ángel, sino una Victoria Alada)
19. Tomarte una foto en el monumento más feo en de la historia: La Cabeza de Juárez.
20. Recorrer una línea del metro de principio a fin.
21. Recorrer Insurgentes por el Metrobus y tomarte una foto con lo primero que veas afuera de cada estación.
22. Ir a patinar a la pista de hielo del Zócalo.
23. Asolearte en una playa artificial.
24. Ir al Vive Latino los dos (o tres) días y que te avienten en la manta.
25. Visitar el espacio escultórico de la UNAM.
26. Subirte al Turibús.
27. Meterte a una fiesta de colado en el Pedregal.
28. Ir a un concierto de Café Tacvba.
29. Visitar el Museo del Juguete Antiguo Mexicano en la doctores.
30. Comprar cochinadas en la Lagunilla, que juras se verán re monas en tus libreros.
31. Subirte a la Torre Latinoamericana.
32. Pintarte la cara de osito o mariposa en el Zoológico de Chapultepec.
33. Ir a la feria del mole en Milpa Alta.
34. Ponerte una buena borrachera en Garibaldi y cantar una de José Alfredo. Salir fundido a las 7am.
35. Taparte con una “capa” de plástico azul cuando llueva.
36. Ir a un drive-thru de comida rápida y pedir tu orden para llevar.
37. Ir a la barbacoa de “Los 3 reyes” para curarte tu cruda
38. Comer tacos del Chupacabras e intentar (fallidamente) alburearte a los taqueros.
39. Dar el grito junto con otros 50,000 mexicanos eufóricos y alcoholizados en el Zócalo.
40. Ir a mojarte en una fuente en Viernes Santo. Y reírte agachando la cabeza y subiendo los hombros mientras lo haces.
41. Ir al barrio chino en Dolores, meterte a una tienda hoooooras, y no comprar nada. A ver cuánto dura la paciencia del chinito.
42. Comprarle una estampita a los niños pega-estampitas de Coyoacán e intentar escapar de la manada de chavitos que irán corriendo hacia tí.
43. Echarte una comida puestera-gourmet en el mercado de San Juan.
44. Descubrir que desde el piso 7 de Sears del Centro Histórico se tiene la mejor vista a Bellas Artes (y además hay un Coffee Factory).
45. Ir al Azteca (aunque no sea clásico).
46. Ir a cualquiera de los bares donde es socio Diego Luna esperando encontrártelo.
47. Encontrarte a Mijangos en la Condesa o a los tacvbos en Satélite.
48. Ir a cenar tacos al Califa.
49. Hace fila en IHOP como si fuera el pinche restaurante más sibarita de la ciudad.
50. Ir a Satélite y quejarte.
51. Ir a Coapa y quejarte.
52. Comer en la Casa de los Azulejos.
53. Ir al Tenampa por un ponche de granada.
54. Darte una vuelta por la central de abastos.
55. Tunear tu coche en Satélite.
56. Ir al Mercado de Coyoacán por un disfraz de Halloween.
57. Ir al Foro Alicia a sentir el sudor de: metaleros, punketos, rockabillys y todos los demás. Bailar surf, slam, o lo que sea y no morir asfixiado.
58. Comprar videojuegos en Coapa.
59. Caerte borracho al agua en las trajineras de Xochimilco o verlo pasar:
60. Aguantar un rato con las maquinas de toques en… donde sea.
61. Bailar la coreografía de Westlife en las torres de Satélite.
62. Ir al Mercado de Sonora.
63. Pasar más de 4 horas al día en el coche.
64. Patinar en la pista de San Jerónimo.
65. Acompañar a una damita que es albureada, insultada y sabroseada por los albañiles de alguna obra.
66. No entender nada en Interlomas y perderte.
67. Recoger “sin querer” a un travesti en Insurgentes nomaaa.
68. Ver una pelea de fresas con guarros afuera de un antro mamón.
69. Vivir cuando suda el techo en el Bull.
70. Ir por los hot cakes porno a coyoacán
71. El helado de guanábana de Roxy de la Condesa es ganadorsísimo.
72. Ir al zoológico de Chapultepec a ver a los pandas morirse de calor. Después remar en el lago.
73. Echarse unos pulques en cualquier pulcata del centro y sentarse al lado de quien sea,
74. siempre encontraras buenas platicas con pulqueros frecuentes “filósofos”.
75. Ir a ver LO QUE SEA a Bellas Artes, si te toca hasta arriba suerte con el vértigo.
76. Hacer un picnic en Chapu con vino y/o chela en pepsilindros.
77. Comerte unos tacos al pastor en el Huequito de Ayuntamiento, el que sí es un huequito.
78. Manifestarse por alguna cosa: que si el Sindicato, que si las tarifas de salida, etc…
79. Entrar a una película sueca contemplativa que no puedas pronunciar a la Cineteca Nacional
80. Comprar pósters de películas de la época de oro mexicana en el tianguis de Cuauhtemoc.
81. Ir crudo a La Polar a echarte una birria.
82. Ir al Centro de la Imagen a ver LO QUE SEA.
83. Rentar un pesero para irte a pasear por la ciudad.
84. Ir a la zona Rosa a comerse algo coreano
85. Atascarse un huarache en la Merced
86. Fumar en las islas de la UNAM.
87. Ir al Oasis en una noche de show.
88. Ir al MUAC un miércoles a las 12 del día. (Cuando no hay nadie).
89. Ver algún capítulo de La Rosa De Guadalupe y de Hasta en las mejores familias.
90. Comer unos taquitos de guisado en la calle.
91. Colarte a fiestas patrocinadas por alguna marca y gorrear.
92. Ver las retas de baile del Patrick Miller.
93. Comer un esquite en un parque arriba de un columpio.
94. Usar ecobicis.
95. Ir por gorditas de nata a la Villa.
96. Tomarte otra foto en las alas de ángel que están en Reforma.
97. Ir al Museo de Antropología.
98. Chutarte los conciertos del Zócalo y las manifestaciones
99. Echarte el “cafecito” en el VIPS.
100. Ir a Aragón a consumir alcohol por bajo precio.
101. Echar unas chelitas en el Río de la Pata del centro y coquetearle a sus meseras.
102. Ir al hostal de la catedral a conocer extranjeros.
103. Quedarse de ver en Bellas Artes o en las escalinatas del Auditorio.
104. Tomarse fotos con los Reyes Magos en la Alameda.
105. Ir a la Feria y a la casa del tío chueco en Six Flags.
106. Añorar un Carrusel de Niños y a ‘Mariajoaquina’ y Cirilo cuando pases sobre Reforma y veas la escuela donde se grabó.
107. Comer en la Casa de Toño y esperar horas por tu mesa.
108. Chutarte las peregrinaciones del 12 de dic.
109. Ir al Torito
110. Comprar una pulserita en Coyoacán, de jipitecas horrendos.
111. Jugar en un billar lleno de viejos, sándwiches de jamón y Mundets rojos.
112. Subir hasta la cima del Ajusco.
113. Subirse al metro Pantitlán a las 6:30 de la tarde, empapados de sudor.
114. Comprar un bodegón espantoso en el Jardín del Arte de San Ángel.
115. Ir al cine Teresa, a husmear (o a husmearse).
116. Formarse por horas en una Tesorería, o en una oficina del IMSS, luz verde, olor a garnachas, burocracias inútiles.
117. Gastarte más de lo que tienes en un restaurante de la Condesa, para impresionar a la novia.
118. Ir a un antro de fresas para sentirte menos que ellos, tan guapos, tan bien vestidos.
119. Ir a la Comer el domingo en la tarde-noche, para deprimirse y, a la vez, ser feliz.
120. Festejar de los pocos buenos partidos de la Selección en el Ángel de la Independencia.
121. Un toquín con lo mejor del rock nacional: que si el Haragán, que si Angélica Infante, que si el Tri-souls-in-mai-maind, que si Charlie Monttana.
122. Ir al Chopo sentirte rudo y darte cuenta que sólo hay dos tallas Metal (xl) y punk (s).
123. Escuchar: “el gaaaaaaaaaaaaaaaaaaas” un sábado en la mañana.
124. Correr en los Viveros, o en el Parque Hundido.
125. Ver una golpiza entre viene-vienes.
126. Regresar al Museo del Niño para darte cuenta de que es mucho más aburrido (y chico) de lo que te acordabas.
127. Impresionarte por algún número del Semanario de lo Insólito/Metro/Gráfico del voceador.
128. Dos palabras: La Delegación.
129. Sudar como perro en antros trendy, publicitados para gente que supuestamente nunca ha sudado como perro.
130. Tomar micheladas de litro con harto chamoy en la Lagunilla
131. Aventurarse por los pasillos de Plaza Meave para ver si te asaltan mientras compras.
132. Jugar futbol callejero, darle un balonazo a un auto y que se disparen todas las alarmas de la cuadra
133. Caminar TODO el pasaje de la cienca de la línea amarilla.
134. Ir a “darle de comer a las ardillas” a Los Viveros
135. Ver como suben y bajan la bandera en el Zócalo.
136. Echarte un buen hot dog de $15 en la Zona Rosa o Bellas Artes.
137. Andar en bici en Reforma el domingo.
138. Visitar El Nivel (buuu, ya no existe, sorry por los que no lo conocieron)
139. Caminar a altas horas de la madrugada por Insurgentes
140. Bajar la velocidad al carro para “admirar” a las ¿chicas? de Tlalpan
141. Comer las tostadas, esas con frijoles y nopales del Zócalo.
142. Participar en la Marcha o admirarla desde la banqueta  y gritar feliz: “Banquetera únete”.
143. Ir a la marcha del 2 de octubre la Plaza de las Tres Culturas hasta el Zócalo.
144. Ir a un concierto de jazz en el pastito del CNA.
145. Esas fiestas del Laberinto en el Ajusco.
146. Ir al clásico de futbol americano: Águilas Blancas vs. Pumas.
147. Los conciertos en el teatro de la ciudad cuando todos se paran a bailar.
148. Conocer la casa de Frida.
149. Ir al Auditorio Nacional a un concierto.
150. Hacer patria y visitar esta página todos los días.

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