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Wi-Fi 7

Wi-Fi 7 es el estándar inalámbrico identificado como IEEE 802.11be, sucesor de Wi-Fi 6 / 6E. Entre sus principales mejoras técnicas están: canales ultraanchos de hasta 320 MHz, modulación 4K-QAM, y la posibilidad de operación “multienlace” (MLO — es decir, usar varias bandas/frecuencias simultáneamente: 2.4 GHz, 5 GHz y 6 GHz) para mejorar velocidad, capacidad y estabilidad. Gracias a esto, Wi-Fi 7 puede ofrecer velocidades teóricas de hasta ~46 Gbps, así como una latencia muy baja — algo valioso especialmente para videojuegos en línea, videollamadas en alta resolución, streaming 8K, realidad virtual/aumentada, etc.

¿Cuál es su situación en México? Aunque el estándar ya existe globalmente, la adopción en México está apenas comenzando. Según fuentes recientes, se espera que 2025 sea el año en que comience una adopción más amplia de Wi-Fi 7 en México, tanto en hogares como en empresas.

Ya hay proveedores en México que anuncian servicios compatibles con Wi-Fi 7. Por ejemplo, se menciona a Totalplay como uno de los primeros en ofrecer servicios que “funcionan con Wi-Fi 7” en ciertos planes.

También ya circulan en el mercado routers y equipos compatibles con Wi-Fi 7, de marcas como TP‑Link, ASUS, Ubiquiti y Tenda, según algunos reportes.

¿Qué beneficios concretos ofrece para usuarios en México — y qué hay que considerar?

Beneficios potenciales Más velocidad y capacidad: ideal si tienes muchos dispositivos conectados (hogar con varios usuarios, gadgets, streaming, trabajo remoto, etc.). Menor latencia: útil para videojuegos online, videollamadas, realidad virtual o trabajos que exijan conexión rápida y estable. Mejor experiencia general: especialmente en entornos con alta demanda de datos o múltiples dispositivos conectados simultáneamente.

Consideraciones / limitaciones actuales Que exista la tecnología no garantiza que tu zona ya la tenga disponible: la adopción dependerá del proveedor de internet, del equipo que tengas y del soporte local. Para aprovechar al máximo Wi-Fi 7, tanto el router como los dispositivos conectados deben ser compatibles con ese estándar.

De lo contrario, la red funcionará como Wi-Fi 5/6. Los beneficios reales (velocidad, latencia, estabilidad) pueden depender mucho de la calidad del router, configuración, firmware, condiciones del entorno, densidad de dispositivos, etc.